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Caso Manises: nuevos datos

Miércoles 14 de Febrero, 2018
En 1979 una serie de luces hicieron aterrizar de emergencia a un avión de pasajeros. Viajamos a Manises para hablar con nuevos testigos inéditos hasta ahora que hablan en exclusiva para Enigmas. David Cuevas.

El caso Manises es, sin lugar a dudas, el expediente OVNI más controvertido de la ufología española. Lo que hasta ahora se desconocía sobre el mismo es que otras personas vieron cosas muy extrañas esa misma noche en Manises, así como ciertos datos de tipo militar que no aclaran el polémico incidente, sino todo lo contrario. Enigmas ha hablado con ellos, ha encontrado testimonios inéditos del caso y ha indagado en el asunto sobre el terreno y traer nuevos datos en rigurosa exclusiva.

Lo que ocurrió sobre Manises (Valencia), el 11 de noviembre de 1979, pasó a la historia contemporánea de nuestro país. Muchos de los lectores pensarán que se exagera, pero si así lo creyeran es porque, quizá, no sepan que dicho suceso motivó la primera interpelación parlamentaria en la política española a causa de… un incidente OVNI. En aquella ocasión, por parte del diputado socialista Enrique Múgica al Ministerio de Defensa del por aquel entonces vigente gobierno de UCD, hecho que quedó reflejado en el Diario de Sesiones, siendo publicado por el Boletín Oficial de las Cortes Generales de 14 de octubre de 1980. Hubo pregunta, pero no hubo respuesta oficial.

 

EL OVNI QUE HIZO HISTORIA

Un avión comercial, más concretamente un Súper Caravelle con indicativo JK-297 de la extinta compañía TAE, procedía desde Palma de Mallorca con destino a Las Palmas de Gran Canaria. A pocos minutos de vuelo establecido, ya en rumbo hacia Alicante, sufrió un incidente aeronáutico. Aquel que pasaría a la historia de nuestra ufología.

La tripulación del TAE observó dos luces rojas fijas a las 10 de su posición que se precipitaban peligrosamente hacia el avión. Según declaró la tripulación de cabina, se llegó a perder la distancia mínima de separación con aquel extraño tráfico. El vuelo concluye, por decisión del comandante Francisco Javier Lerdo de Tejada, y secundado por José Ramón Zuazu Nagore —segundo de abordo—, cambiando de ruta para acabar aterrizando en el aeropuerto de Manises.

La cosa no quedó ahí. Cuando desde torre de control preguntaron a Lerdo si éste consideraba oportuno enviar a un interceptor de Defensa para perseguir al OVNI, éste no lo dudó. Y así fue. Y así lo ha contado en numerosas ocasiones el por aquel entonces capitán del Ejército del Aire, Fernando Cámara, quien fue sacado de la cama en plena madrugada para acometer la misión más extraña, y puede que apasionante, de toda su carrera militar. A bordo de un Mirage F-1, famoso caza del ejército español, Cámara despegó, localizó y persiguió al misterioso objeto por diversas poblaciones. A todo esto, otros objetos desconocidos fueron observados en el cielo por cerca de 40 testigos desde tierra, personal aeronáutico en su mayoría. Muchos ríos de tinta, espacios televisivos y radiofónicos se han vertido sobre el famoso caso Manises.

Hay quien quiso explicar el asunto por mediación de las chimeneas de unos altos hornos en la refinería de Escombreras situadas en Cartagena (Murcia), teoría más que descartada por varios expertos en aeronáutica —formación de la que carecen quienes formularon semejante disparate—. Pero lo cierto y verdad es que, aún a día de hoy, el caso sigue abierto y sin explicación aparente. ENIGMAS viajó a Manises para tratar de esclarecer lo ocurrido, y nos topamos con sorpresas.

 

NUEVOS DATOS

Jesús Ortega, Alfonso Trinidad y un servidor conseguimos localizar a un señor de nombre Juan Royo Escobar, que la noche de autos fue testigo de algo revelador.

Juan nos contaba cómo “serían sobre las dos de la madrugada, yo estaba viendo la tele en casa, me quedé dormido y de repente, escuché una especie de chirrido que me despertó. Apagué la tele y me asomé por la ventana, que daba directamente a las pistas del aeropuerto de Manises, ya que no estaba aún construida la nueva terminal. El caso es que, desde ahí, pude ver tres esferas de color entre rojizo y marrón, exactamente iguales, levitando aproximadamente a un metro del suelo. ¡Y tras ellas había un caza del ejército! Aquello duró, a lo sumo, un par de minutos. Poco más puedo contaros”.

Realmente curioso, pero eso no es todo. Rosario Fuentes, presidenta de la Asociación Ufológica de Manises, consiguió para ENIGMAS una sonora grabación de su autoría realizada a Ramón, taxista de la localidad, que nos contaba lo siguiente, sucedido la famosa noche del 11 de noviembre de 1979: “Nosotros estábamos en la parada de los taxis y vimos brillar una cosa muy fuerte, muy fuerte, que duró varios segundos. ¡Joder! Se hizo como si fuera de día. Al día siguiente, el jefe del aeropuerto nos comentó toda la movida del caza que salió de Albacete en persecución de aquello. Pero eso es todo, sólo te puedo decir lo que yo vi”.

Nos hemos referido al asunto Manises con la catalogación de expediente. Y cuando hablamos de expediente, nos referimos a que, efectivamente, fue investigado y posteriormente desclasificado por el Ejército del Aire español en el verano de 1994. Es importante el matiz ya que, por otro lado, el militar de Ejército del Aire y especialista en Operaciones Aéreas Daniel Motos, me confesó en su domicilio alcarreño en noviembre de 2016 algo importante.

Después de haberse codeado hace más de dos décadas con muchos militares, algunos directamente involucrados en el polémico proceso de desclasificación OVNI que llevó a cabo en los años 90 el Ejercito del Aire español, Daniel me contó como “a mí me parece haber oído que el avión no aterrizó en las mismas condiciones operativas con las que despegó con la intención de interceptar al OVNI. Quizá con algún tipo de defecto en la estructura, de lo cual fue consciente, el mecánico en la inspección posterior al vuelo. Sólo el coronel Cámara sabe lo que pasó”.

Además, el propio Motos, al preguntarle sobre su opinión acerca del mentado proceso de desclasificación –del que forma parte el famoso expediente Manises–, me confesó como “para mí, como persona interesada en el tema e investigador del asunto, considero que fue una desclasificación sesgada. Es inviable como se han desclasificado muchos de los informes”. Y no sólo hubo OVNIs en Manises por aquellas fechas…

 

EL OTRO MANISES

El famoso eco radar del 17 de Noviembre de 1979 que hizo despegar un caza de combate de la base de los Llanos (Albacete) dirección Motril (Granada), persiguiendo tres fuertes luces de idéntico color e intensidad con forma de triángulo isósceles, es también historia de nuestra ufología.

Tras diez minutos a velocidad muy próxima a 1 mach, no consiguió alcanzarlas y decidió regresar. Pero lo más inquietante es que recibió por el canal 11 del UHF, durante medio minuto, un extraño mensaje durante el trayecto en zona marítima. Una voz infantil reía y le decía por radio: “Hola, ¿cómo estás? Hola… Hola”. Es el mentado expediente desclasificado 791117 por el Ejército del Aire, y el periodista J.J. Benítez amplió el caso en su día. De igual manera lo hizo, más recientemente, el mentado coronel Fernando Cámara en el programa Cuarto Milenio.

Pues bien, he aquí una curiosa historia al respecto. El investigador Manuel Carballal y un servidor nos encontrábamos siguiendo, precisamente, una pista sobre el relato manuscrito de un ficticio scramble recogido en la biblioteca de pilotos de caza del Ala 11 de Manises. Es una larga historia que desembocó en el hecho de que, siguiendo pistas acá y allá, dimos con un general a quien llamaremos simplemente J. A. y al que localizamos en Alcalá de Henares (Madrid) el 6 de octubre del pasado 2016.

Este señor estuvo, según sus propias palabras, “desde 1987 a 1995 destinado en la sección de Guerra Electrónica del Estado Mayor del Ejército del Aire”. El caso es que éste, ante nuestra sorpresa, nos desvelaba en exclusiva cómo “me consta que los americanos emplearon medidas con Jammer –un aparato de guerra electrónica– a través del cual emitieron un jamming –medida por la cual se introduce información falsa o errónea, o algún tipo de interferencia, en un canal de comunicación determinado–. Un jamming a las comunicaciones, es decir, introdujeron ruido para interferir en dichas comunicaciones u órdenes a través de la misma frecuencia en la que se estaba desarrollando la misión”.

Muy atentos a las palabras del general, y al cuestionarle al respecto de esta presunta operación de Guerra Electrónica, o Electronic Warfare, este nos contó como “los americanos, con su avión Hércules 130, además de hacer jamming a los radares, lo hacen también a las comunicaciones.

Grabaron la voz de un niño en una cinta y se dio la paradoja de que un piloto que estaba volando cerca de las Islas Baleares y del espacio aéreo español, que provocó un scramble de un caza desde Albacete, escuchó aquellas voces coincidiendo con que el piloto tenía a su hijo enfermo en el hospital. Es un caso que estaba bajo secreto de sumario”. Cuando le preguntamos por los verdaderos motivos de semejante maniobra, el general sentenciaba “para hacer pruebas, para joder”.

Aquella declaración coincide, curiosamente, con cierta información que obtuve sobre el terreno el 2 de octubre del pasado 2015 acerca de cierto incidente OVNI en las inmediaciones de Motril y que apunta, precisamente, a una maniobra de tipo militar como responsable principal de aquel avistamiento. Al parecer, un avión marroquí invadió espacio aéreo español y desde el Escuadrón de Vigilancia Aérea nº 9 (Motril) se informó a la Base Aérea de Torrejón de Ardoz (Madrid) del altercado. Luego partió un caza para interceptar el avión intruso…

Esta información del avión marroquí, junto a la recién obtenida del general J. A., nos hace plantearnos seriamente si aquel OVNI, y aquellas voces de niños, tenían un origen mucho más terrestre de lo que imaginábamos. ¿Es esto posible? Y lo que es más importante, ¿pudo también ser el famoso caso Manises un clandestino ejercicio de guerra electrónica? Improbable para muchos, posible para otros. Ahí queda.

 

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