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Las maldiciones de la ciudad de Bhangarh

Viernes 31 de Agosto, 2018
Cuentan que es la ciudad abandonada más maldita de la India, son numerosas las leyendas que hablan de magos negros y eremitas que la maldijeron a pesar de su belleza. El temor ante las maldiciones llega a tal punto que el servicio arqueológico le ha prohibido el paso.

La ciudad de Bhangarh se encuentra en Rajgarh, en el estado de Rajastán (India). Se construyó en 1573, durante el gobierno de Bhagwant Das, como residencia y para albergar a su segundo hijo. La fortaleza, que es una pequeña ciudad compuesta por templos y palacios, consta de múltiples puertas y cubre una gran extensión de tierra al pie de la montaña. 

Sin embargo, el lugar está lleno de cuentos oscuros y se quedó desierto en 1783. Es una ciudad sin vida desde entonces. A través de la puerta principal de la ciudad fortaleza, que ahora se llama Bhoot Bangla –Casa de los Fantasmas–, podemos acceder a un sinfín de templos hindúes.

El Palacio Real se encuentra en un extremo y la ciudad está separada de la llanura por una muralla con cinco puertas. Esta fortaleza se cree que es el lugar más embrujado de la India. Tanto que el Servicio Arqueológico de la India ha prohibido el acceso entre la puesta y la salida del sol.

Además, los lugareños trasladaron su ciudad fuera de los límites de la fortaleza por miedo a la maldición. La reputación de Bhangarh se debe a dos leyendas.

La primera se refiere a que la ciudad fue maldita por un hombre santo llamado Baba Balnath, que había dado el permiso para su construcción, siempre que la altura de los edificios no diera sombra sobre su retiro. Cuando un príncipe levantó su palacio a una altura que arrojaba sombra sobre su morada, éste convirtió la ciudad en un lugar perverso. Muchos creen que Balnath aún está enterrado allí.

La segunda leyenda nos habla de la princesa de Bhangarh, Ratnavati, que a los dieciocho años comenzó a recibir ofertas de boda de varios príncipes. Pero en la región residía un mago negro llamado Singhia, que se enamoró de ella. Como no era correspondido, Singhia realizó un hechizo sobre una fragancia que iba a comprar la princesa en el bazar, de modo que, al tocarla, la joven habría de enamorarse de él. Pero el asistente de la princesa lo había visto y se lo contó a ella, frustrando su plan. Así, el mago decidió lanzar una maldición sobre la ciudad.

Los lugareños creen que la princesa debe regresar a la fortaleza para librarla de su maldición. Sólo entonces podrá volver a ser habitada. Más allá de las leyendas, quienes han entrado en la fortaleza al anochecer han podido experimentar ruidos inexplicables y sombras que vagan en pena por todas sus calles. Pero entre todas esas sombras hay una especialmente inquietante y amenazadora: la del mago negro.

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